MORE IS NOT ALWAYS MORE ...

But sometimes it IS.

Today I woke up wanting to dress up and do something different. After a year in which we have all been a bit lazy in terms of our appearance, due to teleworking and the lack of plans, I think that the improvement in the situation has taken effect and has given us back the desire to have fun. With everything, but in a special way with how we see ourselves in the mirror. The safest celebration today.

wearing hand chain and body jewelry as body chains

And it is that for me, looking good is not synonymous with being fashionable or suffering with vertigo heels. It's more a matter of fun. To remove the automatic pilot that makes us grab the same pants and the same shirt every morning (already worn and for that reason soooo soft), and explore the bottom of my mother's closet or trunks in search of something that, when I put it on, I put out a smile that won't go away all day.

For me, jewelry in those moments plays a fundamental role. I can't imagine not wearing a piece of clothing even when I'm on the couch; so even less when I want to feel special. But as with clothes, I would not bear it if it was something that made me feel uncomfortable, so the chains that adjust to the body, or the bracelets that merge with the hand and are linked like a ring to the finger as if it were a tattoo, those pieces are something that usually always goes with me.

Sometimes it is heard that if you wear a colorful necklace you have to forget about the earrings, or vice versa, so I do not even want to imagine what the 'basic' (and to me nonsense) rules of jewelry would have to say about the combination.The one I opted for today and which has given me the best energy throughout the day: the Clymne hand chain, the Lysippe body chain, and the Iphito waist chain.

But do you know what I tell you? I love the combination, and I plan to repeat it over and over again.

body chains the perfect gift for her

MÁS NO SIEMPRE ES MÁS…

Pero a veces SÍ que lo es.

Hoy me he despertado con ganas de arreglarme y hacer algo distinto. Tras un año en el que todos hemos estado un poco vagos en cuanto a nuestro aspecto, debido al teletrabajo y la falta de planes, creo que la mejora de la situación ha hecho efecto y nos ha devuelto las ganas de divertirnos. Con todo, pero de forma especial con cómo nos vemos ante el espejo. La celebración más segura a día de hoy.

Y es que para mí, verme bien no es sinónimo de ir a la moda o de sufrir con tacones de vértigo. Es más una cuestión de diversión. De quitar el piloto automático que nos hace coger cada mañana los mismos pantalones y la misma camiseta (ya gastados y por eso taaan suaves), y explorar el fondo del armario o los baúles de mi madre en busca de algo que, al ponérmelo, me saque una sonrisa que no se me quite durante todo el día.

Para mí, la joyería en esos momentos juega un papel fundamental. No concibo no llevar alguna pieza encima ni siquiera cuando estoy en el sofá; así que menos aún cuando quiero sentirme especial. Pero como con la ropa, tampoco soportaría que fuese algo que me hiciese sentir incómoda, por lo que las cadenas que se ajustan al cuerpo, o las pulseras que se fusionan con la mano y se enlazan cual anillo al dedo como si de un tatuaje se tratasen, son algo que suele ir siempre conmigo.

A veces se escucha que si llevas un collar vistoso tienes que olvidarte de los pendientes, o al revés, así que no quiero ni imaginar lo que las reglas ‘básicas’ (y para mí sin sentido) de la joyería tendrían que decir sobre la combinación por la que he optado hoy y que me ha dado la mejor de las energías durante toda la jornada: la cadena de mano Clymne, la de cuerpo Lysippe, y la de cintura Iphito.

Pero, ¿sabéis qué os digo? Me encanta la combinación, y pienso repetirla una y otra vez.

body jewelry more is more with body chains

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